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Funciones ejecutivas en la primera infancia.

Funciones ejecutivas en la primera infancia.

El estudio de las funciones ejecutivas tiene una estrecha relación con el éxito escolar y las habilidades socioemocionales.

FUNCIONES EJECUTIVAS EN LA PRIMERA INFANCIA.

Liliana Polo Ramírez

Recientemente se han hecho una serie de estudios en neurociencias sobre la relación de las áreas cerebrales prefrontales y las estrategias cognitivas. Estas estrategias cognitivas son también conocidas como funciones ejecutivas, las cuales incluyen la solución de problemas, formación de conceptos, planeación y memoria de trabajo. (Ardilla & Surloff, 2007).

Este estudio inició con Luria, quien propuso tres unidades funcionales en el cerebro. La primera unidad se encuentra ubicada en el sistema límbico y reticular que se relaciona con la alerta-motivación, la segunda se ubica en áreas corticales postrolándicas que se encarga de la recepción, procesamiento y almacenamiento de la información y la tercera se localiza en la corteza prefrontal y se encarga de la programación, control y verificación de la actividad (Luria, 1980). Lezak (1983) hace la distinción de las funciones ejecutivas de las funciones cognitivas que dan explicación a las conductas humanas.

El estudio de las funciones ejecutivas tiene una estrecha relación con el éxito escolar y las habilidades socioemocionales, y a pesar de que llegan a su madurez en la edad adulta, se van formando con el paso de los años mediante una serie de actividades de la vida cotidiana. En este artículo hablaremos sobre las actividades que ayudan a su formación en la primera infancia o etapa preescolar y daré algunos consejos que pueden contribuir a una adecuada estimulación de dichas funciones.

  1. Entrena su habilidad para segmentar las actividades que realiza de forma cotidiana, por ejemplo, ¿qué necesitamos para estar listos para tomar un baño?  llevar con nosotros la toalla, las sandalias, revisar que en el baño haya shampoo, jabón etc.
  2. Ayúdale a resolver problemas sociales: La búsqueda de alternativas para la resolución de problemas de la vida cotidiana y la elección de la mejor opción pensando anticipadamente en las consecuencias.
  3. Acompáñalos en la revisión de sus conductas con una postura de aceptación, reconociendo el esfuerzo y motivando a seguir intentando.
  4. En las actividades diarias establezcan juntos relaciones lógicas para que posteriormente las realice por sí mismo; por ejemplo ¿Por qué papá o mamá trabaja? ¿Para qué vamos al súper o al mercado?
  5. Elabora metas a corto plazo: Pónganse en familia metas a uno o dos meses, por ejemplo vestirse solo, abrocharse los zapatos solo.

Recuerda que si bien venimos al mundo con una serie de capacidades, el cerebro tiene la posibilidad de aprender cada día.

Referencias:

Ardila, A., & Surloff, C. (2007). Dysexcutive syndromes. San Diego: Medlink: Neurology.

Lezak, M. D. (1983). Neuropsychological assessment (2a. ed.). New York: Oxford University Press.

Luria, A. R. (1980). Higher cortical functions in man (2a. ed.). New York: Basic

Ardila, A. & Ostrosky-Solis, F. (2008). Desarrollo Histórico de las Funciones Ejecutivas. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias.  Vol.8, No .1, pp. 1-21 Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3987433.